En la tercera os ofrecemos un ejemplo de cómo responder de forma conciliadora, sin perder de vista el objetivo de lograr que nuestros jóvenes continúen con la práctica deportiva. Os invitamos a añadir en cada casilla de esta tercera columna vuestras propias frases (al menos una) que puedan ayudar a tener un diálogo positivo para resolver el conflicto.
Las frases en negrita de la tercera columna son mi aportación para ayudar a tener un diálogo positivo para resolver el conflicto.
FRASES
QUE ALARGAN EL CONFLICTO
|
ESPACIO
DE REFLEXIÓN Y REGULACIÓN EMOCIONAL
|
FRASES
CONCILIADORAS
|
“Eres un egoísta”
|
“Entiendo tu decisión, aunque me encantaría que siguieras haciendo
deporte”
“Entiendo
tu decisión, aunque me gustaría que pensaras si hay más pros o contras”
|
|
“No te das cuenta de lo que estás haciendo, insensato”
|
“¿Has pensado en todas las cosas que disfrutas cuando haces deporte”
“¿Has
pensado en todo lo que te aporta el deporte? ¿Cómo te hace sentir, cómo
disfrutas?”
|
|
“Eres un irresponsable. A la mínima que puedes te escaqueas diciendo
que tienes mucho que estudiar”
|
“¿Qué te parece si entre todos buscamos una alternativa para que no
tengas que dejar de hacer deporte y te dé tiempo a estudiar?”
“¿Qué
te parece si organizamos el tiempo para poder estudiar y seguir haciendo
deporte? Podríamos probar haciendo un cronograma, ¿qué te parece?”
|
|
“En mis tiempos a mí no se me ocurriría dejar el deporte”
|
“Tus motivos para dejar el deporte son buenos, pero ¿y si buscamos
buenas razones para animarte a seguir practicándolo?”
“Y
si hacemos una lista de las razones por las que dejas el deporte y buscamos
soluciones o alternativas para que puedas seguir practicándolo, ¿Qué te
parece?”
|
|
“Cuando yo hacía deporte, dejar el equipo era traicionar a mis
compañeros”
|
“Si decides seguir en el equipo tus compañeros se van a alegrar mucho
porque eres importante para ellos”
“Creo
que tus compañeros te van a echar mucho de menos y si decides seguir jugando
se llevarán una alegría”
|
|
“Siempre igual, nunca terminas lo que empiezas”
|
“¿Qué te parece si en vez de jugar pasas a entrenar a un equipo?”
“¿Qué
es lo que le falta al deporte que ahora no te motiva?”
|
|
“Espero que tengas buenos motivos y no sólo excusas”
|
“Seguro que tus motivos son buenos y me encantaría escucharlos.
“Me
encantaría conocer los motivos por lo que dejas el deporte”
|
|
“Son lentejas. Vas a seguir haciendo deporte te guste o no”
|
“¿Te gustaría escuchar las razones por las que creo que deberías
seguir haciendo deporte?”
“Tu
decides si quieres seguir jugando o no, pero ¿te parece bien que te explique
por qué me gustaría que siguieras jugando?”
|
¡Hola Cris!
ResponderEliminarSin ninguna duda considero esencial dar ese cambio de mirada y pararnos a reflexionar acerca de la manera en la que planteamos aquellas cosas que decimos. Creo que la manera en la que transmitimos un mensaje y en la que se lo hacemos llegar al receptor es muy importante, ya que dependerá de esto mismo la reacción que cause en él.
Me parecen muy interesantes todas las propuestas que haces a la hora de reformular las oraciones, ya que no es lo mismo plantear las cosas desde una perspectiva de crítica y de reproche en la que el receptor puede sentirse atacado, que plantearlas desde una perspectiva más abierta y relajada, en la que se dejan entrever las intenciones pero se plantean de una manera más positiva y reforzada.
Creo sin duda que esto es un comienzo para que todos y todas empecemos a reflexionar acerca de lo que decimos y más aún, del cómo lo decimos.
¡Hola Cristina!
ResponderEliminarEs muy importante, antes de responder en situaciones que nos estresan o nos agobian, tomarnos un poco de tiempo para tranquilizarnos y volver a afrontar una situación con más calma y consciencia sobre lo que vamos a decir a la persona con la que estamos hablando. Hay que cuidar nuestra manera de contestar y más cuando la persona que tenemos en frente es un niño.
Desde mi punto de vista, dado las respuestas alternativas que propones, si que podríamos empezar una conversación con un joven que le apetece dejar el deporte. Pero, además, sería también una manera de enseñarle como pensar en una situación difícil antes de actuar espontáneamente. ¡Me han gustado mucho tus alternativas! Gracias por haberlas compartido con nosotros.