lunes, 27 de abril de 2020

Actividad Tema 4: "Reflexión personal"



A lo largo de mi formación he tenido la oportunidad de conocer diferentes centros durante los periodos de prácticas pudiendo observar diferentes aspectos.
En ninguno de ellos he vivido situaciones de acoso escolar entre iguales, pero sí  he podido observar como ciertos alumnos no tenían un grupo definido, sin llegar a percibir aislamiento, veías como iban de un grupo en otro buscando su lugar. Estas situaciones me llaman la atención y me hacen dudar  si los maestros observan a sus alumnos en el patio, en el aula, la forma de relacionarse, la cohesión del grupo… si reflexionan sobre ello y buscan medidas o actividades para mejorar y prevenir posibles situaciones de acoso escolar.  En el ejemplo mencionado anteriormente puede ocurrir: que el alumno valore la actividad que realiza cada grupo y decida en cada momento con quién jugar; que no tenga un grupo de preferencia o no ser bien recibido en ningún grupo. Sea lo que fuere, esa situación puede acabar en un aislamiento y si el maestro observa, reflexiona y previene, podemos evitar esas posibles situaciones e incluso una situación de riesgo de acoso escolar.
Me he encontrado situaciones en las que comentabas o debatías con los maestros  la existencia de un conflicto o problema entre determinados alumnos. Ante estas situaciones he podido observar: maestros que dedicaban un tiempo al finalizar el recreo para comentar posibles problemas y soluciones e incluso proporcionar un rincón del aula para que los protagonistas hablasen tranquilamente y buscasen una solución y, por el contrario, maestros conscientes de la situación pero que consideraban que debían arreglarlo entre ellos y no dedicar un momento a buscar soluciones. Hemos podido observar con la asignatura la existencia del mediador para poder buscar soluciones satisfactorias para ambas partes, algo que considero interesante ya que son ellos los que intentan solucionar el problema sin contar con la figura del maestro (solo cuando fuese necesario). Pero en esa etapa de educación infantil creo que sería complicado que el mediador fuese un alumno, es por ello que considero mejor  actuación dedicar  tiempo a solucionar esos problemas entre todos y dar un rincón a los protagonistas para que puedan hablarlo con calma y que “puedan hacer las paces”. Para las etapas sucesivas a infantil el rol del mediador es clave para este tipo de situaciones.
Creo que la convivencia pasa a un segundo plano. Sí que es verdad que observé el trabajo de valores, emociones, la importancia de trabajar en equipo, habilidades sociales a través de cuentos y, además, el empleo de metodologías activas como los trabajos por proyectos. Pero considero que  la aplicación de todo ello se realiza para conseguir una serie de objetivos y entre ellos no encontramos conseguir o trabajar una buena convivencia en el aula. Esta asignatura nos hace reflexionar sobre la importancia de la convivencia y esa reflexión deberían hacerla todos los miembros de los centros educativos. Contamos con múltiples metodologías activas que favorecen el compañerismo, la cohesión del grupo, la responsabilidad, la empatía, el respeto… Además creo que los maestros poseemos una gran imaginación y a través de ella podemos diseñar actividades en las que se trabaje la convivencia. Es muy importante ser observador en el aula, patio, cambios de clase, comedor… para poder detectar posibles problemas entre nuestros alumnos, ya sean problemas entre compañeros de aula o con compañeros de otras aulas, para poder buscar soluciones entre todos y conseguir así un buen clima. También contamos con los famosos sociogramas los cuales creo que en la mayoría de los centros educativos no se utilizan y son una herramienta clave para conocer cómo se agrupa tu aula, las relaciones que existen, en el caso de existir algún alumno aislado o rechazado conocer de quién se trata e intervenir. La organización y vigilancia de los tiempos de entradas y salidas, de los tiempos de recreo y comedor son esenciales para conseguir una buena convivencia en el centro, desde mi experiencia he de decir que sí hay organización y vigilancia de esos tiempos, pero tenemos que tener en cuenta cómo se realiza esa vigilancia, es decir, si ante un problema se habla a continuación en el aula o en el mismo momento, si por lo contrario se dejan en el aire, etc. En ninguno de los centros en los que he estado me han hablado sobre el plan de patios, simplemente he observado que se encuentran organizados por cursos, cada curso tiene su espacio pero no abordan ningún tema con más énfasis (inclusión del alumnado, igualdad de género…) ni nada parecido. Por último destacar la ayuda entre iguales, no he vivido la puesta en marcha de esta medida en una situación de acoso escolar, pero sí que pude ver cómo una maestra al contar con una alumna extranjera y con TEL hablaba con su compañera de mesa, la cual era muy querida por el resto de compañeros, sobre la situación para que la ayudara en el aula.
El acoso escolar es un tema muy debatido y que, últimamente se hacen campañas en contra del acoso, pero aún así te encuentras situaciones en las que los maestros exponen que “son cosas de niños” o “que es su personalidad”. Considero que todos somos conscientes de la existencia del acoso escolar pero que a la hora de ponerlo en práctica se nos olvida, es más fácil mirar hacia otro lado o pensar que “son cosas de niños”, por ello creo que este tema hay que trabajarlo más con todos los miembros del centro (familias, docentes, alumnos…) y conocer qué características tiene, cómo prevenirlo y cómo intervenir.
Por todo ello es imprescindible la formación de los maestros y de todos los miembros del centro educativo en cuanto a la convivencia en el aula/centro escolar y la prevención e intervención de acoso escolar. Si se da esa formación y ponemos en marcha todas las herramientas con las que contamos desde la etapa de educación infantil, podremos conseguir una buena convivencia y, además, prevenir situaciones de acoso escolar desde edades tempranas.

jueves, 23 de abril de 2020

Actividad 2 Tema 3: "Metodologías activas"


A continuación te proponemos que busques en Internet y encuentres tres tipos de metodologías activas y describas sus características principales.

1)    Visual Thinking:

Consiste en la expresión de ideas y pensamientos de forma gráfica con el fin de facilitar la comprensión y asimilación de conceptos que por su complejidad es difícil explicarlos de otra forma. Es una metodología que te permite transmitir información de una manera directa que puede ser asimilada rápidamente por los alumnos debido a que se hace uso de la vista. No tiene que estar compuesto necesariamente por garabatos o dibujos, también puede contar con otros elementos visuales: fotografías, memes, emojis… Es una de las metodologías más utilizadas para elaborar y compartir ideas al convertirse en una excelente herramienta didáctica, ya que lo visual es más directo y permite transmitir ideas complejas de forma eficaz y rápida.
Los pasos a seguir en esta metodología son:
  • Mira: la información visual que obtienes te sirve para tener una base en la cual inspirarte y extraer algunos conocimientos. En esta etapa se deben identificar las limitaciones y consecuencias que tiene. 
  • Ve o reflexiona: intentar recordar si ya observaste algo semejante a lo que se ha identificado en la primera etapa, si existe algún patrón, aspectos que destaquen o algo que falte.
  • Imagina: esta etapa está compuesta por la imaginación y la creatividad y consiste en interpretar y manipular los elementos observados con la intención de hacerlos más comprensibles.
  • Muestra: en esta última etapa, consiste en compartir lo que entiendes, es decir, aquello que lograste ver, de manera que se podrá observar si se simplificaron adecuadamente los conceptos para hacerlos más comprensibles.


2)    Aprendizaje basado en retos:

El aprendizaje basado en retos es un enfoque pedagógico que involucra activamente a los alumnos en una situación problemática real, significativa y relacionada con su entorno, lo que implica definir un reto y buscar una solución. Se centra en abordar el aprendizaje a partir de un tema genérico y plantear una serie de retos relacionados con ese tema que el alumno debe alcanzar.
Los elementos más importantes del aprendizaje basado en retos son:


  • Planteamiento de la situación o problema: el reto debe ser una idea que pueda ser investigada desde diferentes perspectivas y ser atractiva para los alumnos y sociedad (el reciclaje, calentamiento global…).
  • Pregunta inicial para generar el reto: los alumnos plantearán preguntas, relacionada con el reto, que tratarán de darle solución. Poco a poco se irá concretando en una pregunta esencial que refleja el interés de los alumnos y las necesidades de la comunidad.
  • El reto: de esa pregunta esencial surgirá el reto y hará que los alumnos elaboren una solución específica a través de una acción concreta y significativa.
  • Preguntas, actividades y recursos guía: son generados por los alumnos y representan el conocimiento necesario para desarrollar una solución exitosa y proporcionar un mapa para el proceso de aprendizaje.
  • Solución del reto: de toda la variedad de soluciones se escogerá la que más investigada, trabajada y factible pueda ser implementada en la comunidad.
  •  Puesta en común: los alumnos prueban la eficacia de sus resultados en un ambiente auténtico (esta etapa dependerá del tiempo y los recursos).
  • Evaluación: será continua a lo largo del proceso que dure el reto. Los resultados de la evaluación formal e informal confirman el aprendizaje y apoyan la toma de decisiones a medida que se avanza en la implementación de la solución.


3)    Gamificación:

Uso de mecánicas de juego en entornos no lúdicos con el fin de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo y la fidelización entre los alumnos. Esta metodología tiene como objetivo implicar a los alumnos en el proceso y hacer las clases más motivadas e inspiradoras para ellos. Recompensar su esfuerzo con niveles, puntos o rankings, darles metas y objetivos o proponer tareas por equipos en las que cada alumno tenga una función importante son algunas maneras de gramificar una clase.

El resultado son alumnos más atentos en las clases, más motivados por aprender, más participativos e implicados con la materia. Este nuevo modelo les ayuda a perder el temor por fracasar al poner riesgos de bajo nivel de fallo: no suspenden un examen, sino que fallan una prueba, un juego o una dinámica.
La  gamificación se puede colar en las clases a través de simples cambios o recursos que los propios profesores pueden aplicar entre sus alumnos, o incluso a través de apps móviles, plataformas y programas informáticos con un gran desarrollo que ya se han creado para este fin (Kahoot, brainscape, edmodo…).

miércoles, 22 de abril de 2020

Actividad 1 Tema 3: "Medidas organizativas"


 
  
1)    Valoración de las medidas organizativas propuestas en el tema 3.

Si nuestro objetivo es conseguir una buena convivencia en los centros escolares y evitar situaciones de acoso no debemos centrarnos solo y exclusivamente en las aulas, debemos ir más allá, y para ello es importante contar con una serie de  medidas organizativas en los centros.
Contar con una organización y vigilancia de los tiempos de entrada y salida de clase es clave para evitar y prevenir situaciones conflictivas, de acoso… Lo mismo puede ocurrir en los tiempos de recreo y comedor, momentos en los que los alumnos  socializan, juegan…, además, podemos encontrar múltiples “escondites” en los patios donde pueden darse situaciones fuera del alcance de los maestros, cuidadores… por ello es muy importante, no solo contar con medidas organizativas y de vigilancia, sino también  conocer todos los rincones con los que cuenta el centro.
Estas medidas de organización y vigilancia de los tiempos de entrada y salida;  de los tiempos de recreo y comedor que aparecen en el tema 3, desde mi punto de vista, son muy eficaces ya que, nunca sabemos cuándo se pueden dar situaciones de conflicto o de acoso y a través de estas medidas prevenimos dichas situaciones.
Destacar que estas medidas organizativas no serán las mismas en cada centro ya que si queremos que sean exitosas deben estar adaptadas a las necesidades, espacios de cada centro. También es importante la colaboración, el trabajo en equipo y la comunicación de todos los miembros del centro escolar para poder llevar a cabo una buena organización y vigilancia de estos tiempos clave en el centro.

2)    Elaboración de una actividad.

“Escape Room”

-         Curso:

La actividad se llevaría a cabo con los alumnos de 5º de Primaria.

-         Objetivos:

o   Trabajar la escucha activa.
o   Fomentar el compañerismo y trabajo en equipo.
o   Trabajar la capacidad de resolución de problemas.
o   Fomentar la empatía entre compañeros.
o   Trabajar las habilidades sociales.
o   Fomentar el respeto.
o   Repasar los contenidos trabajados en clase.

-         Competencias básicas:
o   Comunicación lingüística.
o   Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología.
o   Aprender a aprender.
o   Competencias sociales y cívicas.
o   Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor.

-         Contenidos:

Los contenidos que se trabajan en esta actividad serán los que encontramos para el curso de 5º de Primaria ya que las pruebas y retos que se les plantean están basadas en los contenidos dados a los largo del curso. Los contenidos que se repasarán en la actividad dependerán del momento en el que se lleve a cabo.

-         Descripción de la actividad:

Realizaremos una especie de “escape room” en el aula.
Dividimos a los alumnos en grupos de 4-5, intentando que en cada uno haya el mismo número de miembros. Una vez dividida el aula se dará un rol diferente a cada miembro (portavoz, mediador, encargado de material…).
A continuación el docente repartirá unas hojas con pruebas y pistas a cada grupo. Estas pruebas estarán relacionadas con contenidos que han dado en el aula durante el curso en forma de: acertijos, adivinanzas, actividades artísticas, manipulativas… Se les explicará a los alumnos en qué consiste la actividad: deberán ir resolviendo los retos que se les proponen en las hojas, una vez encontrada la solución levantará la mano el portavoz y el docente comprobará si es correcto. Una vez comprobado el resultado el docente les entregará unas piezas de un puzzle y continuarán con el siguiente reto hasta completar todos y conseguir todas las piezas. Cuando acaben todos los grupos se reunirán  en  el aula con las piezas conseguidas para, entre todos, conseguir formar el puzle.
En el caso de que un grupo finalice antes, los componentes de ese grupo podrán repartirse entre diferentes grupos y ayudarles a descifrar los retos. Una vez finalice el siguiente grupo se haría lo mismo, se repartirían entre diferentes grupos, de manera que, se ayudarían entre todos.
Una vez conseguido el puzzle haríamos una pequeña asamblea en la que se pondría en común sensaciones, sentimientos, posibles conflictos que se han dado, qué soluciones ha dado el mediador, qué cambiarían de la actividad…

-         Materiales:
Los materiales que se requieren para la puesta en marcha de esta actividad dependerán de los retos y pruebas que proponga el docente, pero de manera general podrían ser: folios con pistas/retos, piezas de puzzle (se pueden hacer de manera casera), tijeras, pinturas, pegamento…

-         Evaluación:
Se evaluará a través de la observación por parte del docente y, además, el maestro contará con el apoyo de la rúbrica para evaluar así si se han conseguido los objetivos propuestos de la actividad, que no ha funcionado, que complicaciones hemos encontrado, mejoras para el futuro, anotar que contenidos han asimilado los alumnos, que contenidos hay que trabajar más…  


jueves, 16 de abril de 2020

Actividad 3 Tema 2 : "Vídeo Bully Dance"


Bully Dance es un pequeño vídeo en el que se muestra una situación de acoso escolar. En el podemos observar los tres componentes del acoso escolar: desequilibrio, en este caso de fuerza física; intención, antes de realizar la acción podemos ver como la plantea a sus amigos y reiteración, los hechos se dan con una frecuencia y persistencia en el tiempo.
Todo empieza un día en el recreo cuando, el acosador con sus dos amigos, deciden molestar a la víctima. No satisfechos con esa acción continúan ese acoso en el aula, en el patio quitándole la merienda… Es aquí cuando el resto de compañeros (observadores) deciden que la situación es graciosa riéndose de la víctima ante el hecho de quedarse sin bocadillo. Desde ese momento la víctima empieza a ser aislada y rechazada como podemos observar en la escena donde realizan un círculo entre todos agarrándose de las manos y  dejándole atrás.
Es en clase cuando la víctima tras ser molestada por el acosador decide exponerlo. La profesora toma cartas en el asunto y decide castigar al acosador sin participar en el aula, algo que no le hace “gracia” al acosador y decide llevar a cabo una violencia física al salir de clase con la víctima.
Al día siguiente la situación de acoso trae como resultado una escayola para la víctima y una “apertura de ojos” a los miembros del centro sobre la situación de acoso que se está viviendo. El vídeo acaba mostrándonos una escena en la que podemos ver como todo da un giro, en este caso al que aíslan es al acosador.
Desgraciadamente no actuamos y no abrimos los ojos hasta que no ocurre algo grave, en este caso es una escayola, pero podemos encontrarnos situaciones en las que el resultado es mucho más grave. En 10 minutos, el autor del vídeo, ha sido capaz de mostrar la realidad, que consecuencias trae estas situaciones de acoso; como los observadores, en ocasiones, “apoyan” al acosador con risas por miedo a convertirse en  víctimas o por presión social; la falta de observación por parte de maestros…
Quiero destacar que, desde mi punto de vista, las soluciones ante estas situaciones no pueden ser castigar al acosador sin participar en el aula ni, una vez “abiertos los ojos”, perseguirle y aislarle. Considero que hay que hablar con la víctima, acosador y observadores, de manera que obtengas información sobre la situación y saber cómo intervenir, qué trabajar, pero no aislar a ningún alumno en ningún momento, conseguir una buena convivencia en el aula y no permitir situaciones como esta.
Considero clave realizar un test sociométrico ya que, de esta manera, podemos observar la organización de los grupos sociales, si hay algún alumno aislado, rechazado… Conociendo la situación en el aula y pudiendo actuar desde el minuto 0 y, además,  la observación por parte de los distintos profesionales en el centro y la comunicación entre profesionales-alumno.
Llevaría a cabo una asamblea todos los días, al finalizar la jornada, en la hablemos todos de cómo nos sentimos; cómo ha ido el día; en el caso de que se haya dado un conflicto hablar de que ha sucedido, que soluciones se han dado y, en el caso de no encontrar soluciones, entre todos plantear distintas alternativas para que ambas partes estén satisfechas… De esta manera los alumnos aprenden a : expresar cómo se sienten, buscar soluciones entre todos en caso de conflicto no solucionado, trabajamos el compañerismo, el respeto, la escucha, la empatía, la resolución de conflictos a través de la palabra y no a través de la violencia física, unión de grupo, buena convivencia….
Realizaría actividades en las que se trabajase la educación emocional, de manera que los alumnos adquiriesen un mejor conocimiento de las propias emociones, ser capaces de identificar las emociones en los demás, control de las emociones, saber expresar cómo se sienten… A través de talleres, asambleas, libros, teatros…
También sería interesante realizar un escape room, cluedo o actividades parecidas en las que el maestro aporta una serie de pistas y los alumnos deben encontrar los acertijos y poder “escapar de la habitación”, encontrar el objeto o conseguir descifrar el asesinato. A través de ellas trabajaríamos la unión de grupo, la búsqueda de soluciones ante problemas que se pueden dar entre ellos o con la actividad, el trabajo en equipo, la escucha, compañerismo, cooperación…
En definitiva, llevaría a cabo actividades en las que se fomentase el respeto, empatía, compañerismo, cooperación, la educación emocional (en especial la empatía)… De manera que mejorase la convivencia en el aula y consiguiésemos una unión de grupo.


miércoles, 15 de abril de 2020

Actividad 2 Tema 2: "Artículos sobre ayuda entre iguales"

     
   
1)      Artículos sobre la ayuda entre iguales:


2)      Tipos de ayuda entre iguales que existen:

Podemos distinguir tres tipos de sistemas de ayuda entre iguales:
-        Agrupaciones de alumnos basadas en interacciones de amistad.
-       Sistemas de apoyo que brindan orientación a compañeros con necesidad de comunicar su malestar personal (ofrecen apoyo a sus compañeros a través de la escucha y analizando los conflictos juntos).
-     Mediadores escolares y sistema de resolución de conflictos (se tratan los conflictos interpersonales).
Como podemos observar en el primer artículo mencionado en el punto 1, Cowie y Fernández (2006), distinguen cinco sistemas de ayuda entre iguales:
-   La hora del círculo (Circle Time): se suele realizar con una frecuencia semanal. El maestro lidera y dinamiza al grupo de alumnos para que compartan sus sentimientos y preocupaciones y, además, busquen diferentes alternativas para mejorar la situación, de manera que los alumnos se sientan apoyados y trabajen de forma conjunta la mejora de las relaciones interpersonales.
-   Compañeros amigos (Befriending): de forma voluntaria ayudan a sus compañeros (pueden ser mayores o de la misma edad). Entrenados en habilidades interpersonales (escucha activa, asertividad y liderazgo) ofreciendo apoyo y amistad de forma informal a aquellos alumnos vulnerables (soledad, exclusión social o victimización).
-    Mediación y resolución de conflictos (Mediation and conflicto resolution): alumnos voluntarios son entrenados para ayudar a resolver conflictos entre compañeros, ayudando a encontrar la solución más satisfactoria por ambas partes.
-    Escucha activa (Active Listening): un psicólogo entrena a los alumnos ayudantes en habilidades de escucha activa con el fin de ayudar a los compañeros que se encuentren en una situación de malestar. La ayuda es prestada de manera más formal y estructurada y la supervisión por parte del psicólogo/profesores encargados del sistema es esencial en el programa.
-    Tutorización de iguales (Mentoring): los alumnos más mayores son entrenados para ofrecer guía y modelos de conducta a los alumnos más jóvenes de manera individual. El tiempo que comparten se emplea en: juegos estructurados, ayuda con los deberes, hablar de sentimientos y preocupaciones… De manera que, los alumnos tutores, actúen de modelos potenciando la colaboración y ofreciendo consejos apropiados a los alumnos.
En el segundo artículo mencionado en el punto 1, Avilés Martínez (2017), nos habla también de cinco sistemas de apoyo entre iguales:
-    Acogida (peer partnering): acoger, dar la bienvenida, amistad, compartir tiempo, dar apoyo y proporcionar orientaciones iniciales aquellos alumnos que lo necesiten.
-    Ayuda (peer support): los participantes deben ser capaces de proporcionar escucha y ayudar a quienes presentan un problema buscándoles salidas. Se requiere la adquisición de un repertorio de habilidades previas proporcionadas a través de espacios formativos.
-     Mediación: la persona mediadora interviene en situaciones de conflicto entre iguales, malos entendidos, disputas, rivalidades, choque de necesidades…
-   Tutoría (peer tutoring): emplear las destrezas académicas y personales de algunos alumnos en alguna materia y ponerlos al servicio de los que lo necesiten, estableciendo relaciones estables entre iguales para prestar apoyo de tutoría, supervisión y seguimientos de diversas actividades.
-       Mentoría: tareas de guía, supervisión, modelaje y facilitación hacia logros individuales, generalmente académicos pero no necesariamente curriculares.

3)      Fortalezas y debilidades de al menos dos de estos tipos:

Mediación: en ocasiones ante un conflicto es complicado buscar soluciones satisfactorias para ambas partes ya que cada uno defiende su postura sin valorar la versión del otro cerrándonos en nuestra posición sin buscar una solución que beneficien a ambas partes. A través de la mediación contamos con una figura imparcial la cual hace una escucha activa de ambas versiones ayudando a buscar soluciones satisfactorias para ambos y facilitando la resolución de ese conflicto. De esta manera los alumnos solucionan los problemas sin contar con la figura del docente, haciéndolos más autónomos e independientes.  Solo cuando no se encuentra una solución o cuando la situación empeora se requiere de la presencia del docente.
Puede ocurrir que en el intento de búsqueda de soluciones ante un conflicto por parte del mediador, nos encontremos que en lugar de solucionar el problemas se creen problemas nuevos: falta de imparcialidad por parte del mediador, insatisfacción de los afectados originada por el mediador, que el mediador sea parte del conflicto…
Escucha activa:  hoy en día no escuchamos a las personas que nos rodean. En ocasiones solo prestamos atención cuando el tema de conversación nos interesa, poniendo el “automático” cuando la conversación no nos importa haciendo caso omiso sobre cómo se siente esa persona, cómo se encuentra…
Las habilidades de escucha son entrenamientos que se hacen a los alumnos con el fin de ayudar a los compañeros que se encuentran en una situación de malestar. Esta ayuda  me parece una fortaleza  ya que cuando no nos encontramos bien o simplemente necesitamos hablar con alguien la mejor terapia es sentir que te escuchan, comprenden y ayudan.
Podrían considerarse inconvenientes:  
-   La falta de tiempo para realizar esta actividad.
-   La falta de “feeling” (no sentirse a gusto) por ambas partes o por parte de la persona que necesita expresar sus sentimientos cerrándose y no expresando cómo se siente.
- Miedo, por parte de la persona que expresa sus sentimientos, a que se rompa la confidencialidad y sus sentimientos se hagan públicos.  

lunes, 13 de abril de 2020

Actividad 1 Tema 2 : "Propuestas de intervención"

       
Informe 1. Propuesta de intervención

Nos encontramos ante un alumno tímido, pasivo, retraído y con falta de habilidades sociales, por lo que presenta un perfil de víctima pasiva.
En primer lugar, como profesionales, deberíamos llevar a cabo una recogida de datos para obtener la mayor información posible, poder llegar al fondo de la cuestión e intervenir. Para ello el/los profesionales pueden apoyarse en: la observación; la información facilitada por parte de la víctima e implicados en el acoso a través de un autoinforme o heteroinforme y, por último, la información que nos puedan facilitar los observadores: compañeros de clase, diferentes profesionales, familia…
En cuanto a la propuesta de intervención, teniendo en cuenta el perfil de víctima pasiva, lo más probable es que presente una autoestima baja que habría que trabajar junto con el autoconcepto  a través de talleres o actividades consiguiendo un bienestar y mejor sentimiento en lo personal, profesional (educativo) y social.
No podemos olvidarnos de potenciar las habilidades sociales, y para ello nos  apoyaríamos en metodologías que fomenten la interacción entre los alumnos: aprendizaje cooperativo, trabajos por proyectos…
Por último mencionar que podríamos contar con el apoyo de uno/ dos alumnos (ayuda entre iguales) para ayudarle a potenciar las habilidades sociales. Sería necesario realizar un sociograma para conocer las estructuras sociales dentro del aula y, además, hablar con el alumno y conocer con qué compañeros se siente más a gusto, con cuáles tiene más relación… En este caso pediría la colaboración del compañero de mesa ya que la relación es buena y, también, la colaboración de un alumno prosocial con el que la víctima se sienta cómodo, a gusto… De esta manera podemos cambiar la visión que tienen el resto de compañeros hacia el alumno y potenciar sus habilidades sociales.

Informe 2. Propuesta de intervención

Nos encontramos ante un alumno muy activo, con escaso control de los impulsos y reclama la atención de sus compañeros, por lo que presenta un perfil de víctima activa.
En primer lugar, como profesionales, deberíamos llevar a cabo una recogida de datos para obtener la mayor información posible y poder llegar al fondo de la cuestión e intervenir. Para ello el/los profesionales pueden apoyarse en: la observación; la información facilitada por parte de la víctima e implicados en el acoso a través de un autoinforme o heteroinforme y, por último, la información que nos puedan facilitar los observadores: compañeros de clase, diferentes profesionales, familia…
Teniendo en cuenta que estamos ante un perfil de víctima activa que presenta las siguientes características: reclamar la atención del resto de sus compañeros, reaccionan de un modo agresivo, elevada necesidad de recibir atención, rechazado en el grupo, escaso control de los impulsos.. La propuesta de intervención consistiría en  establecer unas normas de convivencia en el aula entre todos los compañeros de cumplimiento para todos y, también, estableceríamos que se haría en el caso de no cumplirlas.
Reforzaría la empatía, turno de palabra, la escucha, el respeto, encontrar soluciones a los conflictos a través de la palabra y no a través de las agresiones físicas y las actividades que impliquen interacción entre los compañeros, ya que este perfil de víctima puede presentar un rechazo en el grupo.
Por último, contaría con el apoyo de un mediador, a través de este alumno se llevaría a cabo la resolución de conflictos, de manera que trataría de solucionar los conflictos interpersonales que se presentasen en el aula.

Informe 3. Propuesta de intervención

Nos encontramos ante una situación de aislamiento donde el alumno se encuentra aislado y rechazado, pero no está sufriendo conductas agresivas de un modo claro.
En primer lugar, como profesionales, deberíamos llevar a cabo una recogida de datos para obtener la mayor información posible, poder llegar al fondo de la cuestión e intervenir. A través de la observación el/los profesionales podrán anotar cuándo se dan esas situaciones de aislamiento y rechazo, si se da por parte de todos los compañeros, con qué compañeros tiene más relación… También contamos con la información que nos puede facilitar el alumno a través de un autoinforme: conocer cómo se siente, cómo vive la situación, con qué compañeros tiene relación, con qué compañeros se siente más a gusto… También podemos contar con la  información que nos pueden aportar sus compañeros, profesionales, familia…  Por último, llevaría a cabo un sociograma para conocer las estructuras sociales dentro del aula. Con estos métodos podremos encontrar la raíz, la causa, el origen de ese aislamiento e intervenir.
En el aula llevar a cabo talleres o actividades en las que se trabaje la empatía, el compañerismo, en las que se requiera una interacción entre ellos, actividades en pequeños grupos, en gran grupo… Mejorando así la convivencia en el aula, de manera que no se aísle ni rechace a ningún compañero.
Por último mencionar que podríamos contar con el apoyo de uno/ dos alumnos (ayuda entre iguales). Para ello, nos apoyaríamos en el sociograma del aula y en la información aportada por el alumno en lo referente a los alumnos con los que se siente más a gusto, con cuáles tiene relación… Para saber a qué alumnos pedirles colaboración.

 Informe 4. Propuesta de intervención

Nos encontramos ante una situación de riesgo, donde un alumno presenta cierto aislamiento (con solo un amigo), rechazo y comienza a recibir conductas agresivas.
En primer lugar debemos buscar la raíz/causa/origen de ese aislamiento, rechazo y conductas agresivas. A través de la observación los profesionales pueden ir anotando cuándo se dan esas conductas, cuándo se da el aislamiento, cuándo se da el rechazo, qué alumnos llevan a cabo esas conductas… Además de esa observación, a través de un autoinforme conocer:  cómo se siente el alumno, con qué compañeros tiene relación, cuándo se dan esas conductas agresivas y qué compañeros las llevan a cabo… No podemos olvidarnos de recopilar información de los compañeros del aula, profesionales, familia, del amigo…
En el aula llevar a cabo talleres o actividades en las que se trabaje:  la empatía, para que los compañeros sean capaces de ponerse en el lugar de este alumno; el compañerismo; valores; la no agresión; actividades en las que se requiera una interacción entre ellos, en pequeños grupos, en gran grupo… Mejorando así la convivencia en el aula, de manera que no se aísle ni rechace a ningún compañero.
Por último, realizar un sociograma del aula para conocer las estructuras sociales dentro de la  misma y con ayuda de ese sociograma pensar a qué alumno pedirle colaboración y ayudar a la víctima a través de la ayuda entre iguales. Como nos menciona el caso, el alumno cuenta con un amigo, por lo que uno de los alumnos ayuda podría ser ese compañero y el segundo estudiarlo a través del sociograma.